28 Feb FRANCISCO ¿QUIÉN ERES?
El sábado 31 de enero de 2026, la comunidad Laurel organizó un retiro espiritual para la Familia Tousiana en el Casal La Verna de Pallejá, con el tema: “Francisco, ¿Quién eres?”. Fue el ponente Fray Eduard Rey y dieron su testimonio como Terciarios Franciscanos Enric Gómez y Antonia Juvanteny. La profundidad de la figura de Francisco es difícil resumirla en pocas líneas. Cada uno responderá a esta pregunta con lo que le ha impactado más y desea imitar con la luz de Dios; pero también con aquello con lo que nos sentimos identificados, y que refleja algo del propio camino espiritual.
A continuación, transcribimos el sentir de algunos participantes:
Personalmente, después del retiro resuenan en mi corazón las siguientes palabras:
NORMALIDAD: Es un joven normal para su tiempo y estatus social. La enfermedad y una crisis personal, le hacen perder el gusto por las cosas, y empieza a tener la experiencia de una dulzura dentro de sí. La soledad le ayuda a gozar de la presencia de Dios, porque a Dios hay que disfrutarlo, hay que oírlo, y para ello es necesario el silencio exterior e interior.
BÚSQUEDA: Francisco se va transformando poco a poco en el hombre que busca humildemente la voz de Dios, la escucha y la sigue. Un hombre que se hace preguntas, que siente la necesidad de cambiar su vida, sin saber de momento cómo hacerlo. El encuentro con un leproso será el impulso que necesitaba.
SOLEDAD: A partir de aquí empieza a vivir en soledad, dedicado al cuidado de los leprosos, la restauración de iglesias y en pobreza. En la soledad contemplativa, se deja penetrar y trabajar por Dios para vivir su ternura, para disfrutar de su contemplación, de su creación y de todas las criaturas. La divina presencia, va llenando todos los aspectos de su vida y le da plenitud y libertad. Pero sobre todo lee el Evangelio.
EVANGELIO: Se da cuenta de que el Evangelio nos habla de algo que ya está muy dentro de nosotros, y que sólo necesita de nuestro sí para manifestarse. Francisco es el hombre que vibra y se deja moldear por el Evangelio. Su único anhelo: conformarse más y más al Cristo pobre y crucificado. Francisco será Evangelio hecho vida de forma radical. Proclama el Evangelio con su ejemplo. Esto le lleva a la penitencia, que debe de ser siempre alegre y entendida como cambio de vida.
HUMILDAD: Nunca hizo ostentación de los muchos dones que le hizo el Señor, marcando un sendero de humildad y simplicidad. Hasta los propios estigmas, los consideró algo entre Dios y él, algo que debía ser vivido desde la más profunda intimidad y secreto. Siempre se consideró el más pequeño de todos y no quiso cargos ni privilegios.
FRATERNIDAD: No pretendía fundar nada, no tenía ningún plan trazado, pero acogió a los hermanos que quisieron seguirle. Y acogió también a laicos que querían imitarle desde su propio estado. Él mostró desde su ejemplo qué es una vida de fraternidad, simplicidad y minoridad.
CARIDAD: ¡Qué radical caridad se desprende de la carta que Francisco mandó escribir a un ministro! Todos los hermanos o personas deben considerarse como gracia. Y se han de querer como son y no quererlos hacer mejores cristianos. Debemos acogerlos siempre con misericordia y amor.
SUFRIMIENTO: Su vida tuvo también el sello del sufrimiento tanto físico, debido a sus múltiples enfermedades, como el sufrimiento moral que le produjo la evolución de la orden, y la incomprensión de su propuesta de vida por parte de los hermanos. Esto dio paso a una profunda oscuridad y desánimo. Pero Cristo le dio la certeza de que este sufrimiento es camino de vida eterna, si lo vive en paz. Francisco quiere lo que Dios quiere y se abandona en la divina voluntad.
ALEGRÍA: La verdadera alegría se encuentra en vivir con paciencia las contrariedades y desprecios que nos causan aquellos que deberían amarnos.
CONFIANZA: La senda de Francisco conduce al abandono en Dios, a la confianza radical y absoluta en su Creador.
Siguiendo el ejemplo de Francisco, y con la ayuda del Cristo pobre y crucificado, quiero que todas estas palabras vibren en mi corazón y en mi vida. AMÉN.
(Pilar Herrera – Premiá de Mar)
Con la frase FRANCISCO, ¿QUIÉN ERES? el primer ponente FRAY EDUARD REY nos ofreció una visión humanista de San Francisco, de familia comerciante y acomodada, quién lo dejó todo por seguir un estilo de vida sencillo según el Evangelio, seducido por la dulzura que le representaba el amor de Dios. Seguidamente dos testimonios de los terciarios franciscanos, nos explicaron sus vivencias. Nos sorprendió como notaron que Dios encarrilaba su camino.
La «verdadera alegría» fue conocer un poco más a San Francisco y vivir esta experiencia como una familia unida en situaciones difíciles y alegrías compartidas.
El encuentro acabó con una Eucaristía preparada entre todos los participantes. Las Hermanas cantaron como si los ángeles del cielo bajaran, y algunos participantes prepararon las ofrendas relacionadas con lo que nos impactó más de la vida de San Francisco. Finalizamos el encuentro con una comida fraterna.
(Prof. Estela Campillo y Maribel Rami – Colegio Josep Tous, Barcelona-Sants).



