MARÍA, CAMINO DE ESPERANZA

Bajo este lema hemos celebrado con profunda alegría las fiestas en honor a la Madre del Divino Pastor en el colegio de Cieza. Una semana llena de vivencias, oración y encuentro, en la que la figura de la Virgen ha estado muy presente desde el inicio de cada jornada.

El Equipo de Pastoral ha sido el encargado de dar vida a los actos religiosos que giran en torno a esta gran celebración. Así, cada mañana comenzaba con una oración que nos invitaba a vivir distintos valores: el martes, la alegría; el miércoles, la amistad; el jueves, la gratitud; y el viernes, el compartir. Cada uno de estos momentos iba acompañado de una reflexión inspirada en los textos evangélicos, donde María, como Madre y guía, iluminaba nuestro camino diario.

Uno de los momentos más significativos de la semana fue la Exposición del Santísimo en la capilla del colegio. A lo largo del miércoles, los alumnos de primaria y secundaria, organizados por ciclos, tuvieron la oportunidad de vivir un encuentro personal con el Señor. A través de un guion cuidadosamente preparado, se les invitaba a adentrarse en el silencio, a escuchar su interior y a abrir su corazón a Dios. Fue, sin duda, una experiencia profunda e íntima que les permitió descubrir una forma de oración a la que no siempre están acostumbrados.

El jueves se convirtió en una jornada especialmente emotiva. La tarde anterior, la imagen de la Virgen había sido colocada en su trono y adornada con esmero por los profesores, preparándola para la esperada procesión. A media mañana, los más pequeños de infantil ofrecieron sus ramos de flores en un gesto sencillo y lleno de alegría hacia nuestra Madre. Posteriormente, los alumnos de primaria y secundaria realizaron su ofrenda floral en el altar, como signo de gratitud y veneración.

Tras este acto, tuvo lugar la procesión por las calles del pueblo, uno de los momentos más esperados. La comitiva, formada por alumnos de primaria y secundaria, recorrió las principales calles del centro de la ciudad. Los estudiantes de 4º de ESO, en su último año en el colegio, tuvieron el honor de portar las andas de la Virgen, protagonizando así un gesto cargado de significado. Cerraba la procesión una banda de música compuesta por los propios alumnos, que, tras semanas de ensayos, interpretaron con solemnidad sus marchas procesionales. Familias y vecinos acompañaron el recorrido, llenando las calles de emoción y devoción.

El viernes, día muy esperado por todos, comenzó con la celebración de la Eucaristía, el acto central de nuestras fiestas. En ella, los alumnos participaron activamente, preparando peticiones y ofrendas que enriquecieron el momento del ofertorio. La presencia de Jesús entre nosotros dio sentido y cierre a estos días tan especiales para toda la comunidad educativa.

Tras la Misa, llegó uno de los momentos más entrañables y esperados: el tradicional chocolate con “submarino”. Esta costumbre, que se mantiene viva desde hace años, forma parte de la memoria afectiva de generaciones. No hay exalumno del cole que no recuerde con cariño este dulce instante compartido.

La jornada concluyó con diversas actividades lúdicas organizadas por la comisión de festejos, formada por profesores, quienes prepararon juegos y propuestas que llenaron de alegría y convivencia el cierre de esta semana tan especial.

Así, entre oración, tradición y celebración, hemos vivido unos días inolvidables que refuerzan el espíritu de familia que caracteriza a nuestra comunidad educativa del colegio MDP de Cieza.

Prof. Antonio Jesús Yuste