CONVIVENCIAS ESPIRITUALES EN TUNJUELITO

Con el corazón lleno de gratitud por la respuesta de nuestros estudiantes y profesores a la invitación de las convivencias, les compartimos el siguiente relato de las actividades.

Convivencia espiritual con estudiantes – 17 y 19 de marzo

Buscando un espacio de silencio, lejos del ruido cotidiano, nos retiramos para reflexionar profundamente sobre dos pilares fundamentales de nuestra fe.

Semana Santa y Pascua de Jesús: un tiempo para acompañar al Señor en su entrega de amor y celebrar el triunfo de la vida en su Resurrección.

VIII Centenario de la muerte de san Francisco de Asís: en este marco celebrativo, renovamos nuestro compromiso con el legado de humildad, paz y fraternidad que el “Poverello” de Asís nos dejó.

Este ambiente de recogimiento permitió a nuestros jóvenes vivir un encuentro personal y grupal que fortalece su identidad cristiana.

Meditación del Santo Viacrucis – 27 de marzo

Nuestra comunidad educativa se unió con devoción para meditar el Santo Viacrucis bajo la dirección del padre Yessid Núñez, párroco de la Parroquia Divino Rostro. Más allá de la oración, este día se convirtió en una verdadera fiesta de la caridad.

Gracias a la generosidad de nuestros estudiantes y sus familias, logramos recolectar una importante cantidad de víveres destinada al “Mercadito para los más necesitados”. Como fruto de este esfuerzo compartido, hicimos entrega de 15 paquetes de alimentos al padre Yessid, para ser entregados a familias que atraviesan momentos de dificultad.

Jornada de renovación y espiritualidad para nuestros docentes – 30 de marzo

El equipo de docentes de nuestro colegio vivió su propia convivencia espiritual, un tiempo necesario de silencio y encuentro para fortalecer nuestra misión educadora. La jornada se desarrolló en tres momentos muy significativos.

Fraternidad y compromiso. Iniciamos con la dinámica de la “tela de araña”, dirigida por la Hna. Susana Grijalba, la cual permitió conocernos más a fondo y reflexionar sobre preguntas comprometedoras que nos invitan a servir con mayor entrega.

El desierto y la oración. En un segundo momento, nos sumergimos en el silencio del “desierto”, un espacio de oración personal para preparar el corazón hacia la Pascua.

Sentido de la Semana Santa. Reflexionamos sobre el verdadero significado de los días santos, culminando nuestra jornada con la celebración de la Eucaristía, ofreciendo nuestra labor diaria al Señor.

Para nosotros, es un gozo compartirles cuatro testimonios y experiencias de nuestros docentes, quienes vivieron este retiro con mucha fe y alegría.

“Desde mi punto de vista, la convivencia docente realizada recientemente representó un espacio significativo de encuentro fraterno, espiritual y pedagógico. Esta experiencia fue una oportunidad real de crecimiento interior, revisión vocacional y fortalecimiento del trabajo en equipo.

Como docentes también necesitamos espacios para reflexionar y, en ocasiones, también para sanar. Esta experiencia me ayudó a identificar aspectos de mi vida que debo fortalecer, aspectos que debo valorar y asumir con mayor compromiso. Asimismo, me recordó que la docencia no puede reducirse a la transmisión de conocimientos; es una misión que exige entrega, coherencia, fe y amor por el otro.

En términos de cuerpo docente, este tipo de experiencias fortalece el trabajo en equipo y nuestra identidad como colegio franciscano”.
Prof. Geyler Vásquez Ortiz

“La convivencia fue un espacio muy especial donde me pude detener a escuchar y reconocer lo que sentía en ese momento. Allí comprendí que es importante expresar nuestras emociones, como la angustia, el miedo o la tristeza que cargan nuestros corazones, sin guardarlas para nosotros mismos ni sentirnos solos en estas circunstancias.

Este momento también permitió acercarnos a Dios, quien nos escucha, nos acompaña y nos llena de tranquilidad. Aprendimos que, cuando soltamos nuestras cargas y confiamos en Dios, podemos sentir su amor y renovar nuestras fuerzas para seguir adelante con esperanza”.
Prof. Paola Baquero

“Para mí fue una gran experiencia, ya que pude compartir con mis compañeros. Desde el momento en que llegamos al lugar de la convivencia, sentí una paz interior, pues el lugar me pareció espectacular por las montañas y el espacio al aire libre.

El involucrarnos en la participación activa de la Eucaristía fue genial, ya que nosotros mismos redactamos las moniciones, las peticiones, las ofrendas y el agradecimiento. La reflexión del sacerdote en la Eucaristía fue especial; me hizo pensar en muchas cosas que realizo a diario y me llevó a preguntarme qué debo seguir fortaleciendo y qué cambios debo realizar para que haya una mejor convivencia victoriana.

Estos momentos de reflexión y oración son muy significativos para mí, ya que me ayudan a crecer más como persona, pero especialmente en lo espiritual”.
Prof. Aydée Becerra Rosas

“Si tuviera que dar un título a este encuentro, sería: fraternidad con Jesús. En ocasiones, nosotros nos olvidamos de Jesús y de nosotros mismos; dejamos de lado nuestra cruz y no nos enfrentamos a nuestros problemas. Decimos que podemos con todo, pero no es así.

Allí, las hermanas nos dieron a conocer que Jesús siempre está con nosotros, aunque no lo busquemos. Nos aferramos a las dificultades y a los problemas, y después se nos hace imposible liberarnos de ellos. Desde la Semana Santa podemos ver cómo Jesús se enfrentó a ello y nunca dijo no, sino que aceptó con paciencia los planes de Dios. Eso nos falta a nosotros: aceptar la voluntad de Dios con amor, paciencia y entrega.

Tenemos a Dios tan cerca y no lo percibimos. Nos pasa como a María Magdalena: vemos que está allí y no creemos que Él resucitó para estar siempre con nosotros. Creo que este retiro nos invita a ver más a Jesús, a encontrarnos con Él en la Eucaristía, a ser felices y a no dejarnos robar la paz”.
Prof. Henry Wooggle Zúñiga