50 años de presencia en La Unión

Las hermanas de la comunidad de La Unión, Zacapa, con gran alegría hemos celebrado 50 años de presencia en el Municipio. Han sido días hermosos, en los cuales hemos recordado la llegada de nuestras primeras hermanas a este lugar: Auxiliadora Pastora, Teresa Canales y Dolores Oliva. Luego se unieron las hermanas Josefina Ramírez y Fátima Nicaragua. Todas han sido recordadas con cariño, admiración y agradecimiento. Este pueblo con su gente tan sencilla y humilde, recibieron de nuestras hermanas las semillas del Evangelio que ellas sembraron con paciencia y dedicación. Hoy somos testigos de los frutos de aquella siembra. El 9 de agosto celebramos junto a nuestro párroco, el Padre Simeón García, y el P. Juan Francisco Salguero una Eucaristía en la parroquia con los feligreses y, además, nos acompañaron los agentes de pastoral de las 10 regiones. El 12 de agosto continuamos la celebración con el pueblo y contamos con la visita de nuestro Obispo Monseñor Angel Antonio Recinos Lemus y los sacerdotes Julio Pérez de Zacapa, William Castañeda de Gualán y Simeón García de La Unión. Fue una celebración muy hermosa. Al finalizar, compartimos la comida con todos los invitados. Cabe mencionar las palabras del Obispo, Mons. Angel Recinos Lemus: “Con una revolución podemos transformar nuestra sociedad, la revolución del amor, la fraternidad y el cariño”.

Y la celebración de este aniversario continuó durante el mes de septiembre…

Así es. También en las 10 regiones que componen la parroquia hemos celebrado en grande estos 50 años de presencia en La Unión. Ellas se organizaron para celebrarlo. En cada región hemos sentido el cariño y aprecio por parte de todas las personas. En medio de su sencillez, han preparado con murales, con bombas y cohetes (es lo tradicional en nuestros pueblos), pasteles, comida para todos y, lo más hermoso, compartir la Eucaristía de acción de gracias por la Congregación, con nuestro párroco el padre Simeón García, quien organizó todo con los agentes de pastoral para esta celebración tan especial.

Él invitó a los miembros de las comunidades a ser agradecidos. Hemos escuchado testimonios elocuentes de personas mayores, a partir de la presentación sobre los inicios de la fundación, ya que han recordado todo lo que vivieron con las primeras hermanas. Recuerdan siempre a la Hna. Dolores Oliva como una verdadera madre para ellos; de igual manera, a las Hermanas Fátima Nicaragua y Josefina Ramírez que marcaron la historia por muchos años, entregándose por completo a la labor misionera junto con el Padre Donaldo Tait. Juntos se preocuparon por el desarrollo y crecimiento espiritual y material de este municipio. Una misión verdaderamente hermosa que nos ha hecho recordar con profundo agradecimiento a cada hermana que ha sido parte de esta comunidad.

50 años se dice rápido, pero recordar con cariño, es volver a vivir y disfrutar cada momento compartiendo con todas las personas de este lugar. Nos ha tocado a nosotras, dichosamente, estar aquí y celebrar esta gran misión evangelizadora que se inició aquel 9 de junio de 1975.

Agradecemos al Señor por este regalo de trabajo eclesial en el que recogemos con humildad los frutos de la misión de cada hermana que, por la obediencia, hemos sido enviadas a esta comunidad misionera y que como “Siervos inútiles hemos hecho lo que nos mandaron hacer”.

¡EL SEÑOR HA ESTADO GRANDE Y ESTAMOS ALEGRES!

Con la frase de este salmo queremos agradecer al Señor toda su bondad con nuestra comunidad de La Unión, Zacapa y con nuestro Instituto.

Hnas. Amanda Arredondo, Cristina García y Victoria Hernández.

Comunidad de La Unión, Zacapa.