“VETLLA A SANTA MARIA” EN EL MONASTERIO DE MONTSERRAT.

El pasado 26 de abril, Vísperas de la Fiesta de la Virgen de Montserrat, patrona de Cataluña, las hermanas del Consejo General nos dirigimos hacia la Montaña Santa, atendiendo a la invitación recibida por los Monjes Benedictinos que tienen a su cargo el santuario, con el fin de renovar la ofrenda de la LÁMPARA VOTIVA a nuestra Señora de Montserrat, realizada por nuestras hermanas con ocasión de la celebración del Centenario del Instituto, hace 75 años.

Este evento significativo se da en el marco del Milenario de la Fundación del Monasterio de Montserrat y, además, coincide con la celebración de los 175 años de nuestro Instituto.

La vigilia se inició a las 21 horas con una plegaria que incluía diferentes invocaciones y cantos a Santa María de Montserrat, a cargo del Coro de Cámara Absis y del Coro Àuria, dirigidos por Josep M. Salisi.

A las 22 horas dio inicio la solemne Eucaristía.  El templo relucía por  su belleza teniendo en cuenta que todas las luces estaban encendidas, la Virgen desde el camarín nos miraba con ternura, y el coro de la Escolanía, con sus dulces voces, entonaban los cantos junto con los Monjes.

Durante la celebración de la Eucaristía, en el momento de las ofrendas, la Hna. Aura María Treminio, Vicaria General,  hizo entrega de la ofrenda, leyó un texto presentando a las entidades presentes y, seguidamente, encendió una lámpara  como símbolo del aceite que se quema en honor a la Virgen, expresando nuestro amor y devoción hacia Ella.

Al acabar la Eucaristía, los peregrinos fuimos invitados a pasar a la plaza para presenciar un espectáculo de “drones”, que con sus luces dibujaban  en el cielo diferentes símbolos: la silueta de la Virgen,  la fachada del santuario, las montañas y algunas siluetas  de monjes orando. Damos gracias a Dios y a nuestra Señora de Montserrat, por esta feliz coincidencia y por permitirnos, en nombre de todas las hermanas del Instituto renovar nuestra confianza filial hacia Ella, agradecer su protección maternal y presentarle, al mismo tiempo, nuestras necesidades.

Hna. Margarita Bravo.