19 jul. “UNA SEMILLA QUE GERMINA Y CRECE”: ENCUENTRO FORMATIVO
“UNA SEMILLA QUE GERMINA Y CRECE” fue el tema del Encuentro Formativo del pasado 7 de junio que se llevó a cabo en línea, con motivo de los 200 años del nacimiento de la Madre Remedio Palos, primera hermana Capuchina de la Madre del Divino Pastor. El Equipo Coordinador preparó este encuentro en tres partes: La primera estuvo a cargo de 6 comunidades que nos ofrecieron las distintas etapas del itinerario formativo de la M. Remedio; la segunda, a cargo de la Hna. Purificación Robredo quien nos ofreció una pincelada sobre los últimos hallazgos históricos acerca de nuestra cofundadora; y la última parte consistió en escuchar el mensaje de la Madre General Carme Brunsó.
La Hna. Aura Mª Treminio nos iba dando la entrada a la videoconferencia, la Hna. Isabel Varela nos dirigió unas palabras de saludo y bienvenida y, a continuación, nos preparamos para el encuentro con un momento de oración que dirigió la Hna. Noemy Mora. Utilizó algunas imágenes sugerentes y frases, que podríamos sintetizar de la siguiente manera:
Miremos a nuestra primera hermana, la Madre Remedio, una pequeña semilla sembrada en tierra que crece sin ser vista. Este crecimiento y desarrollo espiritual es fruto del don del Espíritu Santo que actúa en ella, de la constancia y de la paciencia. Es la tierra buena que da su fruto. Porque lo aparentemente pequeño, frágil, vulnerable, discreto, silencioso, casi escondido… cuando es habitado por Dios tiene otra dimensión y otra proyección: crece hasta hacerse como unas ramas donde los pájaros pueden refugiarse.
PRIMERA PARTE:
El objetivo de esta primera parte fue acercarnos a nuestra Hermana Remedio, para aprender de ella, conocerla más a fondo y compartir sobre su vida y obra. Esto lo pudimos lograr con la colaboración de seis comunidades que profundizaron en una etapa de su vida cada una. Las presentaciones fueron creativas y realizadas con mucha ilusión.
Comunidad de Madrid: Nos situó en la infancia y los valores que se desprenden de esta etapa, antes de estar en la Casa de la Misericordia. Ellas lo hicieron en forma de una entrevista radiofónica en la que participaron cada una de las hermanas de la comunidad. Se destacó el carácter pacífico de la niña María del Remedio, una niña normal, que jugaba, se divertía y, sin duda alguna, gozaba de la compañía de sus padres, en medio de su pobreza y, después, sufrió su pérdida. Empezaba a aprender a ser fuerte y a cuidar al prójimo en la persona de sus hermanas.
Comunidad Barcelona-Sants: Nos habló de la adolescencia de la Madre Remedio, a través de una visita virtual a los archivos de la “Casa de la Misericordia”. Fue muy sugerente esta forma de presentarlo, de tal manera que casi nos sentíamos caminando por los pasillos de esta Casa que la vio crecer y madurar en su vocación a la vida religiosa.
Comunidad Juniorado-Costa Rica: Presentó un vídeo que trataba de la llamada a la Vida Religiosa de la Madre Remedio en su juventud, antes de encontrarse con el Padre Tous. Escenificaron la partida al monasterio de clausura de Madrid y, después, el regreso a la Casa de la Misericordia. Recalcaron los deseos de la Madre Remedio de entregarse a Dios y la búsqueda de su voluntad.
Comunidad de Managua: Mostraron un vídeo en el que una joven representaba a la Madre Remedio y un seglar capuchino al Padre Tous. Aquí se sitúa la Providencia de Dios: las inquietudes de ambos coincidieron y compartieron las luces que Dios les iba mostrando y que, posteriormente, cristalizaron en la fundación del Instituto de las HH. Capuchinas de la Madre del Divino Pastor.
Comunidad de Coloradito: Expusieron, mediante un diálogo entre las hermanas, la etapa adulta de la Madre Remedio y su desempeño en distintos servicios dentro del Instituto. Destacaron la fidelidad al carisma, la vida de oración, libertad interior, desapego, sencillez, humildad, fraternidad y minoridad. En ella aprendemos que la fidelidad no es algo estático, sino que es elección diaria. Nuestra fecundidad está en saber extraer del néctar de la Eucaristía la dulzura, la paciencia y el amor silencioso.
Comunidad de Santa Catarina Pinula: Nos situó en los últimos años de la vida de la Madre Remedio mediante una reflexión del símbolo de la cruz que siempre estuvo presente en su vida. Enfatizaron la forma pacífica con que aceptó siempre la voluntad de Dios, hasta su último momento.
A modo de síntesis, podemos decir que la Madre Remedio se caracterizó por:
a.- La valentía y el espíritu de sacrificio ejercitado en la infancia.
b.- La laboriosidad, el amor a María, a San Francisco y a Santa Clara asumido en su adolescencia.
c.- La capacidad de discernimiento y la docilidad en el acompañamiento forjada en la primera etapa de su juventud.
d.- La búsqueda incesante de la voluntad de Dios y la capacidad de leer los signos de los tiempos impulsada a partir de su encuentro con el Padre Tous.
e.- La capacidad de entrega, de interiorización y de concreción en la vida del carisma en la adultez.
f.- La constancia, la entrega total y la perseverancia hasta el fin vivida en la última etapa de su vida.
En todos los tramos de su vida fue aprendiendo, hizo un itinerario con los ojos fijos en Cristo y la mano puesta siempre en el arado.
SEGUNDA PARTE:
La Hna. Purificación nos explicó que se ha hecho un esfuerzo en la investigación para recabar más información sobre la Madre Remedio. Algunos documentos nos hacen ver la pobreza en la que vivía la familia. Entre los hallazgos se encuentra el documento donde consta la mantilla que Remedio regaló a la Reina en su visita a la Casa de la Misericordia. La Hna. Purificación está pendiente de todo lo que nos pueda “hablar de la Madre Remedio” y así poder aportar más datos que nos ayuden a conocerla mejor.
TERCERA PARTE:
La Madre General Carme Brunsó se dirigió a todas las hermanas para compartir el mensaje que nos regala la Madre Remedio en este tiempo de celebraciones:
- Respondió fielmente a la gracia desde su niñez.
- Su vida estuvo marcada con la cruz desde la infancia: de familia empobrecida, migrante, huérfana, acogida en la Casa de la Misericordia… Una cruz que fortaleció su vida desde muy joven.
- Dio testimonio de Hermana Menor, pues su vida estuvo en consonancia con los rasgos de sencillez, alegría, humildad, contemplación y unión fraterna.
- La espiritualidad mariana que ya se perfiló en su niñez cuando conoció la imagen de Santa María de la Misericordia: una mirada y un corazón de Madre que después descubrió en la Divina Pastora.
Y expresó el deseo de que podamos ser fecundas, como ella, leyendo con audacia los signos de los tiempos y respondiendo con fidelidad a Dios por medio del carisma legado por el P. Tous y la Madre Remedio.
La M. Remedio tuvo un papel importantísimo en el Instituto. Pues desde los inicios, supo captar el espíritu del P. Tous, lo vivió con fidelidad exquisita y lo supo transmitir a las generaciones de Hermanas que formó, durante muchos años, como Maestra de Novicias.
ECOS DE LA FORMACIÓN
Doy gracias al Señor por la vida y el ejemplo de mi Hermana Mayor, Madre Remedio. Contemplarla a ella es contemplar la vivencia de las Constituciones, desde una vida de entrega y fidelidad al legado de nuestro Padre José Tous. Así que la Formación del sábado 7 de junio, centrada en el Itinerario de formación de Madre Remedio, me llevó a un recorrido a través de las etapas de su vida, representadas por algunas comunidades. En cada una de las etapas veía diferentes virtudes gestadas en su vida. Esto me permitió profundizar más en su vida y descubrir de qué manera alimentaba su alma para ser una hermana tan virtuosa, fraterna y llena de gratitud. (Hna. Johana Jarquín, Comunidad Coloradito, CR)
Es la oportunidad para reconocer la fidelidad de la Madre Remedio quien, a pesar de la presencia de la cruz en su vida, desde pequeña supo responder a las inspiraciones del Espíritu, lo supo transmitir a sus novicias y nos ha llegado hasta hoy. Ha sido un momento en el que también tenemos el gozo de ver a las Hermanas y saludarlas. ¡Gracias Hermanas! (Hna. Inés Chanagá, Comunidad Tunjuelito, Colombia)
La formación online: “Una semilla que germina y crece”, fue muy enriquecedora, me lleva a valorar el gran legado que nuestra Madre Remedio nos dejó; siendo un gran ejemplo para todas nosotras. Supieron expresarlo muy bien en cada momento y situación del encuentro, con una gran creatividad, de forma sencilla e inteligible. (Hna. M.ª Piedad Prieto, Comunidad Cieza, España)
Mi sentir en el compartir del día 7 de junio, comenzó desde que nos llegó la convocatoria de parte de la hermana Noemy, que estábamos dentro de las comunidades elegidas para participar en un determinado aspecto de la vida de la Madre Remedio. En lo personal, estuve varios días pensando que hacer y cómo hacerlo. Cuando nos dispusimos a planearlo, me pareció bonito y agradable ver que todas las hermanas nos involucramos de forma activa y eso me dio alegría y esperanza, además de pensar que todas las comunidades elegidas estábamos buscando la mejor forma de transmitir el encargo asignado. El día sábado 7 al ver a todas las comunidades conectadas hacia la misma dirección que era participar de la formación programada y ver la creatividad de cada comunidad, me sentí contenta de ser parte de ello, no solo por ver lo que hacían, sino de ver contentas a las hermanas. Agradezco al Señor la oportunidad de ir aprendiendo poco a poco esos aspectos que caracterizaron a nuestra primera hermana. (Hna. Victoria Morales, Comunidad Santa Catarina Pinula, Guatemala)
Me impactó mucho cuando la Madre Remedio llega a confesarse con el Padre Tous y le pudo manifestar los deseos que Dios había puesto en su corazón. Ella quería, al igual que el Padre Fundador, “salvar almas”. Y su sueño se llevó a la realidad desde la vida oculta. Ambos fueron dos lámparas encendidas que nos siguen alumbrando por su fidelidad a Dios. (Hna. Bernarda Gómez)







