14 nov. CELEBRACIONES DESDE COLOMBIA, COSTA RICA Y NICARAGUA
¡Alegría y gratitud!
Alegría y gratitud al Señor son sentimientos y actitudes que nos han llegado como ecos de las hermanas tras haber celebrado los 175 años de la fundación del Instituto y los 200 años del nacimiento y bautismo de la Madre Remedio. Algunas de ellas nos han enviado fotografías y escritos. Os los compartimos.
Desde Villeta-Colombia
La celebración de los 175 años de la fundación del primer colegio y el Bicentenario del nacimiento de nuestra querida Madre Remedio, nos ha permitido vivir con nuestros docentes del Colegio Madre del Divino Pastor de Villeta y del Colegio Nuestra Señora de las Victorias de Tunjuelito-Bogotá y también con la Fraternidad Seglar, momentos de encuentros espirituales, de oración y de reflexión, momentos recreativos y de compartir fraterno. La Madre Remedio y nuestro Beato José Tous, han estado presentes entre nosotros, sus testimonios de vida nos han enriquecido y animado.
Desde San José-Costa Rica.
Los días 6 y 8 de octubre, los dedicamos a las actividades de cierre de la celebración de los aniversarios en nuestro colegio. El día 6 fue muy celebrativo. Tuvimos la Eucaristía en memoria de la Madre Remedio Palos en sus 200 años de Nacimiento y Bautismo, así como de la fundación del Instituto. Unimos esta acción de gracias a la fiesta de san Francisco de Asís. Damos gracias a Dios por nuestra Madre Remedio Palos, por haber contribuido al sueño del Beato José Tous de llevar la Paz y el Bien a tantos niños y jóvenes a lo largo de nuestra presencia en la Iglesia. Presidió la santa Eucaristía Monseñor Bartolomé Buigues Oller, TC, obispo de la diócesis de Alajuela. Al final de las ofrendas y con la presentación del Pan y del Vino, las hermanas y los seglares hicimos el siguiente compromiso: “Nosotros, Hermanas y Seglares Capuchinos de la Madre del Divino Pastor, agradecemos a nuestro alto y glorioso Dios, la vocación dada a nosotros para vivir el carisma inspirado al Beato José Tous, vivido, transmitido y celebrado junto con Madre Remedio Palos; profesamos nuestra fe y nos comprometemos a vivirlo y transmitirlo con alegría y recta intención. Nos confiamos a la Madre del Divino Pastor, quien fuera la primera en decir un ‘Sí’ fiel y confiado; que por su intercesión nos conceda la gracia de la fidelidad”. Al terminar la Eucaristía, agradecimos a Monseñor el habernos acompañado en este día tan especial. A las 11:30 a.m., nos reunimos en el gimnasio para participar en actividades con el personal, dirigidas por el departamento de Ciencias de Secundaria y algunas docentes de Primaria. Antes del almuerzo, los docentes de Primaria y Secundaria obsequiaron a las Hermanas directoras unos regalos muy significativos: un queque, un retablo con San Francisco y la Madre Remedio. En este retablo se puede interpretar la humildad y sencillez de la Madre Remedio, pues se queda atrás observando a nuestro Padre San Francisco; bebiendo de sus virtudes que, desde su niñez, fueron parte de ella, al vivir en la Casa de la Misericordia con Hermanas Franciscanas. También nos obsequiaron el Cántico de las Criaturas, diseñado por la artista costarricense Paula Sáenz Soto, una verdadera obra de arte llena del espíritu franciscano. Terminada la actividad, nos tomamos una foto grupal como recuerdo de este hermoso día. ¡Gracias, Señor, por nuestra Hermana Mayor, la Madre Remedio Palos! El día 8, continuamos con las actividades de cierre de los 175 años de fundación del Instituto y el Bicentenario del nacimiento y bautismo de la Madre Remedio Palos. A las 7:00 a.m. la docente Heilyn Oljive realizó la oración por parlante, en honor de nuestra Madre Remedio. A continuación, transcribo una parte de la reflexión en la que supo aterrizarla a la realidad actual: “Hoy celebramos 200 años del nacimiento de la Hermana Remedios Palos, una mujer que transformó el mundo con la fuerza del amor, la fe y el servicio. Su vida nos recuerda que no se necesita tener mucho para hacer el bien, sino tener un corazón dispuesto. La Hermana Remedio no buscó grandezas ni reconocimientos; eligió el camino de la humildad, del trabajo silencioso, del cuidado y la ternura. Su entrega nos enseña que cada gesto de bondad —por pequeño que parezca— tiene un valor inmenso cuando se hace con amor. Dos siglos después, su ejemplo sigue vivo. Nos invita a mirar a nuestro alrededor y preguntarnos: ¿Estoy ayudando a los demás con alegría? ¿Pongo mi corazón en lo que hago cada día? ¿Busco ser luz para quienes me rodean?…”. Seguidamente, a las 9:00 a.m., toda la comunidad educativa nos reunimos en el gimnasio de la institución para presenciar los actos culturales de clausura, que incluyó la final de un concurso de pinturas alusivas a la Madre Remedio Palos, obras de teatro, un poema dedicado a la Madre Remedio, danzas y cantos. Asimismo, los estudiantes de Preescolar y Primaria vinieron con disfraces referentes al Cántico de las Creaturas. Al finalizar la actividad se premiaron con un chocolate a los estudiantes que presentaban el papelito que se les dio el 17 de marzo con la apertura de este gran acontecimiento. También se premiaron los dibujos hechos por estudiantes y profesores. Terminada la premiación cantamos “Cumpleaños feliz” a la Madre Remedio y les repartimos un quequito a los estudiantes y a los profesores se les dio del queque grande. Todos nos sentimos agradecidos con Dios y con la Madre Remedio por haber sido fiel al carisma del Beato José Tous que ha llegado hasta nosotros.
Desde Managua-Nicaragua.
“El amor nos mueve” Los 200 años del nacimiento de Madre Remedio Palos, cofundadora del instituto, y los 175 años de fundación del Instituto de las Hermanas Capuchinas de la Madre del Divino Pastor, se continúan celebrando efusivamente, constituyen un enorme regocijo en la comunidad educativa por tan significativos acontecimientos. Nuestro centro engalanó la celebración con dos eventos centrales: el 8 de octubre, una Solemne Eucaristía, presidida por el Cardenal Leopoldo José Brenes Solórzano, Arzobispo Metropolitano de Managua, y el 10 de octubre, la Gala Artística “El amor nos mueve”, en el Teatro Nacional Rubén Darío, donde apreciamos el talento, proyección artística y cultural de nuestros estudiantes. Eran las 7:30 de la mañana del 8 de octubre. Toda la comunidad estudiantil y el cuerpo docente esperaban ordenadamente en la cancha techada al Cardenal Leopoldo Brenes, quien se hizo presente con los sacerdotes concelebrantes y un grupo de acólitos. El coro, dirigido por los maestros y los estudiantes, entonó el canto de entrada y, en medio de un ambiente emotivo y de mucho júbilo, inició la procesión hasta el altar, abriéndose paso entre saludos y muestras de cariño de los estudiantes, quienes, unidos al canto, reflejaban en sus rostros la emoción del momento sublime de fe. El banquete celestial que nos alimenta el alma se desarrolló en un ambiente de empatía y recogimiento, una celebración que nos une en el Cuerpo de Cristo, fortaleciendo nuestra fe y nuestro amor por los demás. En la homilía se destacó la trascendencia de la festividad, resaltando las cualidades que caracterizaron a Madre Remedio, “tierna violeta del jardín de Dios”, quien desempeñó un papel fundamental para el surgimiento de la obra educativa. El ejemplo de sencillez y obediencia de Madre Remedio se constituyó en un referente de paz y en la fuerza para afrontar los desafíos de la vida cotidiana y descubrir la vocación a la cual estamos llamados. La celebración representó un momento de profunda humildad y gratitud ante el don más grande de Dios. El ceremoniero del Cardenal hizo la lectura de las emotivas palabras que el Arzobispo expresó a la Congregación por su festividad y, en un momento especial, Su Eminencia hizo entrega formal del documento a Hna. Damaris Vallejos, directora general del Colegio. Toda celebración eucarística no termina en el altar, sino que se extiende a la vida diaria. El Arzobispo invitó a todos a llevar el mensaje del Evangelio y a comprometerse con los necesitados. Finalmente, con el mismo regocijo de la entrada, se despidió de los fieles con la jubilosa procesión, dejando en el corazón de los participantes el legado de ejemplo, amor y perseverancia que nos transmite Madre Remedio Palos. Posteriormente, el 10 de octubre a las 6:00 p.m., la sala mayor del Teatro Nacional Rubén Darío, máximo templo de la cultura nicaragüense, se vio abarrotada con más de 1.200 espectadores que presenciaron el talento en la danza de 273 bailarines de la modalidad de Secundaria, quienes pusieron en escena 28 coreografías propias de nuestra cultura, gala en honor del Bicentenario de Madre Remedio Palos y Casanova. La gala inició con la magistral interpretación danzante del himno de la festividad, “EL AMOR NOS MUEVE”, danza que evoca la vida y obra de Madre Remedio. Seguidamente, fuimos testigos de un momento especial: se desplegó la pantalla de la sala mayor y se proyectó la semblanza biográfica de la “tierna violeta del jardín de Dios”, Madre Remedio Palos, quien profundizó intensamente en el espíritu y carisma del Beato José Tous. Seguimos sembrando la semilla de la Paz y el Bien, junto con el amor a nuestra Madre del Divino Pastor. El amor nos mueve.
Toda la gala nos recordó la importancia de la formación integral en la vida estudiantil, al fomentar las habilidades físicas, la salud mental y emocional. Además, la danza ofrece una forma divertida de ejercicio que fortalece la disciplina y la confianza; también promueve valores de respeto, tolerancia, inclusión y cohesión social, permitiendo a los estudiantes expresarse y conectar con otras culturas. Fueron dos horas de derroche de cultura que permitieron a la comunidad educativa apreciar la semilla del arte, la paz y el bien que se inculca en el Instituto. Doy infinitamente gracias a nuestro buen Padre Dios, a mamita María, por formar parte de la gran familia Capuchina, por la confianza depositada por la Congregación y por poder colaborar desde hace 26 años en la obra educativa que nos legaron el Beato Tous y Madre Remedio Palos. De igual manera, doy gracias por tener la dicha de ser parte de la historia y celebrar la vida, el ejemplo y la obra de Madre Remedio. La festividad nos deja el compromiso de imitar las virtudes de Madre Remedio: su caridad con el prójimo, coronamiento de su profunda humildad; su entrega a Dios desde la sencillez y el abandono a la voluntad del Creador, dejando el aroma de sus grandes virtudes como cofundadora y primera hermana de las Capuchinas de la Madre del Divino Pastor. “Fe y Confianza en Dios”.(MSc. José Evenor Garay Pérez – Subdirector de Secundaria).
Doy gracias a Dios por la bendición que me ha regalado al pertenecer a la comunidad inspirada por el Padre José Tous, nuestro modelo de fe y confianza, el creyente al estilo de María de Nazaret, que ha tocado mi corazón como padre de bondad, caridad fraterna y sencillez. Hoy me invita a ser portadora de paz y bien en mi entorno educativo, comunitario y familiar. Como docente creyente del amor de Dios y de nuestra Madre Santísima, nuestra Divina Pastora, tengo claro que mi misión apostólica es llevar a nuestras aulas de clase las enseñanzas del Beato José Tous, nuestro fundador. Hoy he tenido la oportunidad de vivir en comunidad y fraternidad los 200 años del nacimiento de la Madre Remedios Palos, nuestra cofundadora, y los 175 años de fundación del Instituto de nuestras apreciadas Hermanas Capuchinas. La vivencia de celebrar y compartir una hermosa Eucaristía, donde Dios y nuestra Madre Santísima son nuestros invitados especiales en nuestro segundo hogar, y contar con la presencia de Su Eminencia Cardenal Leopoldo José Brenes, me ha llenado de alegría, entusiasmo, fortalecimiento espiritual y amor fraterno que nos inspira la Madre Remedio, de quien hoy puedo decir que, durante sus años de vida religiosa, fue un ejemplo constante de fidelidad, modelo de entrega a Dios, sencillez, humildad y abandono. También he vivido con alegría la participación de nuestros estudiantes de Secundaria en la Gala Artística, presentada en el Teatro Nacional Rubén Darío, por los 200 años del nacimiento de nuestra Madre Remedio Palos. Fue preparada y organizada con la alegría de la música, mucho entusiasmo, positivismo, unidad, respeto, anhelos, devoción y algarabía juvenil por nuestra institución. Para mí fue una experiencia única, linda e inolvidable, ver a nuestros estudiantes participar, mostrar sus habilidades artísticas y dejar en alto el nombre de nuestro colegio, cerrando así con broche de oro esta histórica y gran celebración. Doy gracias a Dios por la participación de nuestros padres de familia, que aman y apoyan nuestra misión. Fueron momentos muy especiales para nuestra comunidad educativa; gracias, hermanas, por tenerme en tan linda familia y comunidad. Para mí es un orgullo pertenecer a la Familia Tousiana. Seguimos sembrando la semilla de la Paz y el Bien, junto con el amor a nuestra Madre del Divino Pastor. El amor nos mueve. (Lic. Ninoska Alvarado Aguilera – Coordinadora de CCSS)
Como padre, pastor, amigo y hermano mayor en la fe, extiendo mis saludos de felicitación a su Superiora General Madre Carme Brunsó y a todas las Hermanas en cada una de sus comunidades, particularmente a mis hijas religiosas Capuchinas en Managua. (Cardenal Leopoldo Brenes Solórzano. Arzobispo Metropolitano de Managua)



















