CONCLUSIONES DE LAS CELEBRACIONES DEL INSTITUTO

175 AÑOS DEL INSTITUTO

200 AÑOS DEL NACIMIENTO DE LA MADRE REMEDIO

23 de noviembre: ¡A CELEBRAR!

La celebración de clausura de los aniversarios que tuvo lugar en la casa de la calle Bailén de Barcelona puso el punto final a este año tan particular para nuestra Congregación.

Los actos de todo el día nos llevaron a fijar la mirada en el dulce rostro de nuestra fundadora. Después de la bienvenida y un refrigerio, iniciamos el encuentro con los “talleres” en los cuales repasamos los rasgos de santidad de la Madre Remedio que, a través de anteriores actividades del año, habíamos contemplado: alma sedienta de Dios, hija de María, Madre de misericordia, Hermana pacificada, Pastora según el corazón de Dios.

La exposición general de las reflexiones realizadas en cada grupo resultó dinámica, con el rezo del Rosario incluido, y los símbolos que aportamos la hicieron amena y fraterna. Estos dos momentos, talleres y puesta en común, fueron el hilo conductor de la jornada: sencillez y fraternidad, como si fueran pensados al estilo de nuestra fundadora.

La mañana concluyó con la visualización del Mensaje del Gobierno General con motivo de la clausura de los aniversarios y, seguidamente, nos esperaba una comida fraterna durante la cual compartimos animosamente.

La Eucaristía de la solemnidad de Cristo Rey —que este año lo contemplamos como Rey crucificado— constituyó el centro de la jornada, en comunión con todas las hermanas del Instituto, las cuales pudieron unirse por streaming.

Fue un día de gozo y encuentro fraterno, expresado con el “brindis” final como resumen y recuerdo de los actos vividos durante el año. Con razón pudimos cantar: Vida, al encuentro de la Vida, expresada en la violeta, brilla desde la humildad, perfuma en silencio con gestos de caridad, eres tú, Madre Remedio, Capuchina de verdad.

La despedida consistió en agradecer a las hermanas de la comisión organizadora y a las de la Comunidad de Bailén la dedicación y el amor manifestado en cada detalle que pudimos disfrutar a lo largo del día. El encuentro fue una finalización gozosa y esperanzada de este año 2025.

Hna. Dorotea Martorell
Comunidad de Igualada.